La luna y tu ciclo menstrual

 

Luna Creciente: LA DONCELLA
Ninia-01Representa el aspecto enérgico y dinámico: la luz y claridad de la luna creciente
Se le asocia al color blanco
PRIMAVERA
Es la fase PRE-OVULATORIA: desde el fin del sangrado hasta el comienzo de la ovulación

La Doncella es la Virgen, “completa en sí misma”, independiente. Es impulsiva, le encanta jugar, se rige por sus ideales y busca la verdad.

Energías llenas de diversión y entusiasmo de la mujer dinámica y radiante, confiada, firme, ambiciosa, sociable y capaz de afrontar los desafíos de la vida mundana
Mujer centrada en sí misma y con gran poder de concentración con el que puede prosperar en el trabajo
Momento idóneo para encarar nuevos proyectos

Luna Llena: LA MADRE
Símbolo de la fertilidad y la nutrición: refleja la intensa luz de la luna llena
Color rojo
VERANO
Es la fase de la OVULACIÓN:
Es la expresión interna y externa del amor: mujer protectora, capaz de asum2-02ir responsabilidades, alimentar y dar sustento
Se pierde el interés por la propia persona y te centras en los demás seres

La semilla florece, da fruto y madura gracias al calor del sol y a los nutrientes de la tierra.

El arquetipo de la Madre no se limita por supuesto a la concepción de hijos biológicos sino que abarca todo el desarrollo de procesos creativos y toda época de exteriorización.
Nos invita a cultivar nuestra Madre interior y a integrar, en nuestro seno, a la Madre Luminosa y a la Madre Oscura pudiendo así aceptar a la madre real, la humana

Luna Menguante: LA HECHICERA
Color azul
Fase PRE-MENSTRUAL: desde la ovulación hasta la menstruación
OTOÑO
Representa el descenso hacia el aspecto interior de la naturaleza femenina: misterio, magia, pasión, poder femenino, magnetismo y atracción.
Aumento de la sexualidad, creatividad, conciencia, intuicNinia3-03ión y ensoñación.
Es una creatividad tremenda y desenfrenada

Conoce su sombra, se guía por su intuición, es libre, guerrera y sanadora

Nos invita a conocer y desplegar en nosotras a la Mujer Salvaje, enterrada durante siglos y siglos, para acceder a tesoros escondidos

La fase lútea, desde la ovulación hasta el comienzo de la menstruación, es la fase en que las mu-jeres están más sintonizadas con su saber interior y con lo que no funciona en su vida. Se ha demostrado que los sueños son más frecuentes y más gráficos durante las fases premenstrual y menstrual del ciclo. Antes de la menstruación es más delgado el «velo» que separa los mundos visible e invisible, lo consciente de lo inconsciente; tenemos acceso a partes con frecuencia inconscientes de nuestro yo que nos son menos accesibles en otros momentos del mes. De hecho, se ha demostrado experimentalmente que antes de la menstruación se activa más el hemisferio cerebral derecho, es decir, la parte relacionada con el conoci-miento intuitivo, mientras que disminuye la actividad del hemisferio izquierdo; curiosamente, también aumenta la comunicación entre los dos hemisferios. La fase premenstrual es, por lo tanto, un periodo en que tenemos más acceso a nuestra magia, a nuestra capacidad de reconocer y transformar los aspectos más difíciles y dolorosos de nuestra vida. Antes de la menstruación estamos más sintonizadas de un modo natural con lo que tiene más sentido en nuestra vida; somos más propensas a llorar, pero las lá-grimas siempre están relacionadas con algo que tiene sentido para nosotras

 

Luna Nueva: LA BRUJA
Fase de la MENSTRUACIÓN
Color negro: la oscuridad de la luna nueva o menguante
INVIERNO
Representa la sabiduría y la estabilidad: los poderes del mundo interior: se retiran las energías del mundo terrenal para centrar su conciencia en el mundo espiritual.
Es la fase de introspección: de dormir y soñar y frenar el ritmo de vida

“La menstruación es la fase más interior de la Ninia4-04mujer. Puede que quieras estar sola o tengas ganas de aislarte.
En algunas culturas tribales, las mujeres se separan del grupo cuando menstrúan. Es tan grande el contacto con su yo más íntimo, que los chamanes las temen”

Su rito de paso es la muerte y los tiempos de transición, pérdida y envejecimiento. Con la comprensión cíclica de la vida y la muerte, entendemos que sin desintegración no hay renovación

Es la fase dónde la mujer es capaz de entrar en los misterios más profundos de ella misma y de la creación. Es un tiempo para la lentitud, tanto física como mental, el recogimiento, el descanso y la conciencia, donde se hace limpieza de todo lo que ha pasado durante el mes y se puede eliminar todo aquello que se ha detectado como no deseado durante la fase premenstrual. Es, pues, una etapa de destrucción para volver a renacer con nuevas ideas en la fase de la virgen.

Es útil tomar conciencia de nuestras reacciones cuando aparece el sangrado. ¿Lo rechazamos, nos fastidia que nos venga?, o ¿nos sentimos a gusto y la disfrutamos? Es importante aceptar lo que esta etapa comporta para vivirla en armonía. Aceptar el ritmo lento, la pesadez del cuerpo e incluso el dolor.

2 comments

  1. Joaquín says:

    Felicitaciones diosas por pulsar un lugar de Conciencia para las mujeres que desean despertarse a sí mismas y a otras! besos grandes y mucho éxito!

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