¿Es el útero algo más que un órgano?

0943553e9b415960f3d248ef764f009c Pues sí, el útero es nuestra matriz sagrada y en él habita un enorme potencial energético. Es nuestro cuenco donde nace la vida y el placer, es un reflejo de nuestro corazón femenino. El útero no es sólo un lugar donde nuestros bebes
crecen, es este órgano el que recibe nuestras emociones a lo largo de toda nuestra vida de mujer. En nuestro caso como mujeres, nuestro centro de sensaciones existe justo allí en nuestro bajo vientre, todas desplazamos muchas cosas hacia este espacio y es por esto que en éste centro se generan una serie de problemas que si no logramos sentir y liberar, la energía se estanca. Si pensamos que es el espacio de lo femenino, pues aquí es donde más hacen su
aparición los problemas en la mujer. Los problemas pueden ser generados por temas específicos como una vida insatisfecha o llena de dificultades, preocupaciones en el trabajo o con la pareja, vida sexual insatisfecha, etc. Que muchas veces terminan en síntomas, desde dolor hasta quistes, miomas, o desorden hormonal.
El útero por excelencia recibe, pero también tiene la capacidad de entregar, liberar y soltar, de hecho todo en la naturaleza tiene la capacidad de contraerse y relajarse, de recibir y de entregar, es así la armonía que nos rodea. Sin embargo a la mujer no se le educo sobre el poder que tiene su útero, sobre todo se censuró la capacidad de soltar, se nos inculcó miedo al liberar y relajar, los úteros se enfriaron y dejaron de vibrar, palpitar y moverse, dejaron
las mujeres de abrir sus vaginas para permitir el paso de sus bebes, de hecho la menstruación “que liberamos mes a mes” fue interrumpida con pastillas, tampones, toallas que absorben la sangre. En síntesis el arte de “liberar” se maltrató, incluso las mujeres “libres” que bailaban en torno a una fogata o movían su pelvis libremente las apuntaron con el dedo, y a otras las quemaron por esta libertad, por este acto de soltar. Las mujeres fuertes
y valerosas parecían ser las mujeres que aguantaban. Y a las mujeres con capacidad de decidir se las trató de desobedientes. Con el tiempo comprendí que el útero capta la energía psíquica. La energía psíquica es la
energía de los procesos de la vida, Jung expresa este término y hacía referencia a que la
energía psíquica circula por la psique. La psique, del griego ψυχή, psyché, «al alma
humana», es un concepto procedente de la cosmovisión de la antigua Grecia, que designaba
la fuerza vital de un individuo. La energía psíquica entendida como la energía de los
procesos de la vida se puede transmitir en el útero de la madre.
– A través del linaje femenino: La información se pasa de útero a útero, por la unidad dual
madre-hija. Cada hija trae consigo a su madre, y a todas las madres que existieron antes que
ella. Podemos registrar en la etapa gestacional las impresiones y sentimientos de nuestra
madre, podemos también reconocernos entre las mujeres de nuestro linaje femenino y
encontrar muchas cosas en común, incluso sueños y deseos, hábitos y carácter, pero sobre
todo esto de recibir energía de nuestro linaje se da pues nacimos del útero de una mujer, de
su copa, de su matriz, del lugar donde ella dirige sus emociones, pero donde también sofoca
su sentir, por ende crecer en el vientre de nuestra madre nos conduce necesariamente a
entender y sentir a nuestra línea materna y en algún momento empatizar, aprender y por qué
no, sanar junto a ellas.
– Por medio de la impregnación energética: que es cuando intercambiamos fluidos
como: semen, fluido vaginal. Y de esta manera se activa el detector de las variaciones
físicas o químicas que provienen del interior del individuo con el que compartimos nuestros
fluidos. Cuando intercambiamos fluidos no solo estamos asimilando la información
química, que nos entrega este intercambio, también estamos obteniendo el psiquismo
celular de nuestras parejas. Y en la virtud mal aspectada de muchas mujeres que tendemos a
retener, es que retenemos ese psiquismo celular de la pareja con la que estuvif25288f4c84b98b1c0f361b825c3c428mos
sexualmente en nuestro útero. Yogi Bhajan explicó cómo las experiencias sexuales son
impresas en nuestra aura, y en nuestra mente subconsciente. Cada uno se impregna con una
intensidad diferente. Las mujeres son muy sensitivas y recibidoras de la cualidad penetrante
del hombre.
Cuando un hombre penetra una mujer, el aura de esta mujer quedará impresa durante 7 años
en un orden decreciente a medida que se aleja de la fecha de la penetración. Si te preguntas
¿En que te influye tener impresa la penetración de una pareja en tu aura?
La impregnación funciona así: Recibimos, retenemos, acumulamos información de nuestras
parejas sexuales y la sostenemos en nuestro útero, esto ocurre en cada encuentro sexual,
cobijando esa frecuencia en la que transito nuestro acompañante sexual. En cada encuentro
cuando el semen entra o cuando hay un beso e intercambiamos saliva, estamos
compartiendo material genético, información, energía que en oriente bien se comprende
que estos fluidos son la VIDA, en ellos hay mucha información. No por nada para saber
cómo está tu cuerpo se hacen exámenes a estos fluidos, sea sangre, saliva, flujo vaginal,
semen.
De manera que si vemos al útero como bien dilucidaron los médicos de la antigüedad como
una llave para la comprensión de la psiquis femenina, encontramos entonces que el útero
tiene una vibración y frecuencia tan alta que retiene y recoge información tal como nuestro
cerebro. Lo que viene a hacer notar que lo que aún retenemos en el útero sea nuestro o no,
pasa directamente a afectar nuestro pensar y actuar… de esto que las hormonas se
polarizan, segregamos más testosterona que estrógeno y progesterona, nos masculinizamos,
no sabemos la dirección a tomar, surge mucha duda, nos sentimos incomprendidas,
perdidas en algunos casos y tantas cosas más que muchas no llegamos a entender por qué
entramos en eso y consultamos cientos de terapeutas, y psicólogos para que nos sirvan de
brújula para encontrarnos…y la brújula siempre existió, sólo que está tapada, por energías
que no son nuestras o que hemos ido sofocando y que están demás en nuestro interior, en
nuestro espacio psíquico uterino, esta comprensión nos lleva a descubrir por qué nos hemos
alejado cada vez más de nosotras mismas, de nuestra esencia innata de sanación y
dirección, de nuestra esencia femenina de la fidelidad a nuestra alma.
– Por medio de la Emisión de energía:
La cual necesita proximidad y tiempo; por ejemplo les ha pasado que cuándo se juntan con
su amigas tres o cuatro días (sino menos) en un mismo espacio, ¿comienzan a menstruar
todas juntas? Pues eso se da por la emisión uterina por proximidad entre mujeres y
asiduidad. Es decir este psiqshutterstock_127530407 (2)uismo femenino surge por la proximidad de vibración entre una
y otra mujer. De ahí que en los círculos de mujeres se libera en todas la hormona oxitocina
que es activada por proximidad y está demostrado que la oxitocina mejora la capacidad de
la mujeres (hombres también) de confiar en otras personas, promover la actividad social,
superar el temor a la traición y crear un círculo de confianza y afecto. La cual SANA la
ruptura de la hermandad femenina, comenzamos a confiar en la otra mujer, sea conocida o
desconocida, pues empezamos a emanar, a recordar el origen es decir LA UNIÓN.
De la misma manera que el dormir con un acompañante, pareja, esposo que está
constantemente, enojado, con rabias, mal humorado, etc. (emociones por las que todos
pasamos) pues por emisión nosotras lo sentiremos y no sólo eso, si no que posiblemente
entremos en esa misma frecuencia de energía.
– También tenemos los introyectos: Un introyecto es una idea, una creencia que se
absorbió en determinado momento de la vida, usualmente la infancia. Esta idea tal vez ya
no responde a la situación y necesidades presentes, pero sigue vigente. Usualmente un
introyecto toma forma en una oración con la palabra debes, o deberías. Por ejemplo si
durante tu infancia te decían que “debes ser una mujer fuerte y mantenerte al pie del
cañon”, “que una mujer fuerte es la que lucha”, o que “debieran las mujeres ser obedientes,
ser buenas niñas” etc. pues si estás hoy en tu vida adulta y has pasado por un momento
difícil y no puedes manifestar tu debilidad, no te permites llorar o sentir incluso confiar, o
delegar, te aseguro que si buscasen tus introyectos de mujer, encontrarían frases como las
descritas arriba, creencias que posiblemente sea tiempo de soltarlas para incorporar
creencias que se adapten a tu presente y te fortalezcan y empoderen como persona, como
mujer sagrada. Ahora bien ¿Significa esto que un introyecto es malo? No, sólo que puede
no responder a la necesidad que tiene tu alma en el presente y puedes sentir frustración,
miedo, inseguridad, disconformidad y muchas veces sin saber la causa conscientemente,
incluso algunos síntomas se presentan por introyectos como por ejemplo “ando enferma,
pues ando con mi regla”, “pronto me voy a indisponer”, “ para que voy a ir a esa reunión si
será lo mismo de siempre, me dejarán en lista de espera”, “para que tratar de quedar
embarazada si ya llevo 10 intentos y no pasa nada, mi útero no me funciona” etc, una larga
lista de creencias que se anidaron en nuestra mente femenina, por ende en el útero.
Como pueden ver el útero es más que un órgano encargado de acunar bebes, pues en el
reside una energía que fue digna de investigar por muchos hombres y que hasta hoy sólo
conocen las mujeres que han despertado a esta sensibilidad uterina y logran pues moverse
en el mundo recibiendo información de sus sentidos del vientre donde está la llave a su
psiquis.
Está en nuestras manos el don de sanar nuestro útero, resignificarlo y permitir que entre en
nosotras la energía femenina-comprensiva, compasiva, incluyente, sanadora, sabia y
creadora. Los pensamientos en positivo sobre nuestro útero, cuidarlo sobre todo escucharlo
nos lleva directo a la llave que nos dirige al ALMA FEMENINA, a la sanación personal y
colectiva de esta alma integradora y amorosa.
Siente tu útero como una copa, una copa en la que entra información, y que tú eres la
encargada de alquimizar la información, entregando tu sangre menstrual a la tierra,
permitiendo con éste acto psicomágico que tu linaje se libere de ataduras establecidas,
generación tras generación y así también honrar al hombre que visitó este espacio
sagrado… convocando que tu útero sea prístino y vivas solo tú en él, y ya no más en
función de otro. “Al sanar nuestros cuerpos físicos, sanamos nuestras mentes y
pensamientos de falsas cre03f4af35c59fb97b85e7c171726f8b0fencias, los liberamos de ese desequilibrio para tocar nuestra
más profunda esencia que sólo alcanzamos a través de las emociones, del sentir. De ésta
manera, dejaremos de “responsabilizar al otro” para empezar a crear nuestras vidas en
esa interna y verdadera realidad que es el equilibrio mismo entre nuestro pensar y nuestro
sentir.” Ana Silvia Serrano.
Es tu turno de elevar tu energía, es tu turno de vivir en la diosa. Es tu turno de vivir en la
humildad de reconocernos mujeres empoderadas, no porque seamos más que los hombres,
ni más que la hermana que está al lado, esto es por ti y por todas tus compañeras, es por las
futuras generaciones de hombres y mujeres, es también por tu presente.
En el próximo artículo te comparto las herramientas que pueden ayudar a resignificar tu
útero, conocer y liberar la energía de este espacio sagrado.

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