500.000 óvulos en nuestros ovarios y ¿Para qué nos sirve? Aproximación a la fuerza creativa desde la ovulación

3089ad5ab62248d64c2ad2e2d117b78eDesde las cosmovisión Maya y la medicina tradicional indígena las parteras mayas son una fuente de conocimiento y un baluarte para la Humanidad. Ellas a demás de ser portadoras de los saberes naturales poseen una cosmovisión sobre el cuerpo de la mujer y consideran que

El cuerpo de la mujer está integrado por varios elementos, el cuerpo físico o iunic, el k’inan o cuerpo espiritual, al cuerpo lo mueve la energía o ik, la energía es lo que hace que todo en el cuerpo humano funciones, a ese movimiento de energía se le llama kinam.

Asimismo las parteras mayas hablan de que en los ovarios reside nuestra semillas creativas y en el útero el espacio creador. Para aquellas que estamos familiarizadas con nuestro órgano femenino, sabemos que en lo ovarios hay aproximadamente 500.000 óvulos y solo 500 maduran, además existe una energía o una fuerza creadora que hace que aparezcan una selección de óvulos que maduran. A esta manifestación científicamente se le llama período de ovulación donde se cumple el proceso de estimulación de los folículos ováricos para se desprenda el óvulo .

Esta energía o estimulación se debe a los cambios hormonales donde el aumento de los niveles de estrógeno están a flor de piel y la hormona FSH inicia el crecimiento folicular del ovario mientras mientras la hormona luteinizante (LH) se encarga de liberar el óvulo. Ahora dígame ustedes chicas ¿Si las parteras mayas, no tienen la razón? Claro que sí hay una fuerza o una energía entendiéndose está como la capacidad que tiene la materia de producir movimiento, luz, calor, forma, entre otras.

Sin embargo, lo que nunca nos dijeron fue que los óvulos no solo servían para embarazarse por el contrario existen otros enfoques que permite explorar esta fuerza creativa. Es así como muchas mujeres han fortalecido el sistema de creencia y la visibilización y difusión de los arquetipos femeninos orientados en el ciclo fértil, sexual o ovárico, además de proponer el reconocimiento de la naturaleza cíclica de la feminidad.

Me estoy refiriendo a los arquetipos la doncella preovulatoria, madre ovulatoria, hechicera premenstrual y anciana menstrual de las investigadora Miranda Gray sobre los orígenes de nuestra naturaleza femenina.

Existen formas practicas de descubrir y abrirte a lo creativo, pero para ello debes aceptarte como una mujer mutable, es decir cíclica, luego saber en que período ovulas, no tener menstruaciones irregulares, ni tampoco patologías causadas por anomalías. Si eres una mujer que conoce su fase ovulatoria adelante acércate a explorar lo creativo en tí.

Cuando inicies tu período ovulatorio lleva un registro porque este período dura entre 24 a 48 horas es decir entre 1 a 3 días contando desde que nace y se desprende el óvulo del ovario y hace el viaje por las trompas uterinas hasta el útero. Ese camino esta lleno de emociones que por nuestras vidas occidentalizadas casi es imperceptible, pero esta allí, ejemplo de ello: eres mucho mas activa, cambia tu voz y puedes tener hasta ganas de bailar, es decir las emociones son más espontáneas; pero como no todo es natural y tampoco todo es cultural, las mujeres debemos tomar el equilibrio para fortalecer nuestras metas y ¿por qué no utilizar esta fuerza motora?

Creación desde los ovarios

Estamos acostumbradas (os) a creernos todo menos que somos fuente de creación, ya que probablemente la reacción adversa responda al tema del dios masculino como sistema de dominación. Sin embargo, la palabra creación es muy amplia para encerrarla en un solo pensamiento, pero si nos vamos a lo mas básico la Vida es una manifestaciones corpórea que solo proviene de un acto creativo llámele: energía, todo poderoso, la fuente entre otros.

Lo que si debe saber he interiorizar una mujer es que dentro de ella está la fuerza o la energía que las cosmogonía maya lo llama el IK y al movimiento de esa energía la llama Kinam. Entonces en esos pequeños instantes entre 28 a 48 horas de manifestación y recorrido del óvulo se concentra el Kinam. Es entonces donde la mujer puede proyectar, visualizar algún objetivo por cumplir sea a largo, mediano o corto plazo con mayor eficacia que en otro período.

A ver vamos a lo práctico tienes un proyecto en mente de cualquier índole y quieres que se cree, se manifieste y se materialice empiézalo a escribir o hacer el primer día de la ovulación, luego al segundo reorientálo (corrige) y traza metas pequeñas también conocida como tareas cortas a ejecutar y verás que empieza con buen pie.

Existe otra opción crea un mapa visual construido con escritos (metas, objetivos) incorporarle fotos, dibujos y visualízalo en el período de ovulación, esta practica canaliza pensamiento y acción.

Si eres dinámica en este período es bueno las variantes del yoga Saludos  al Sol que permite la concentración, la fortaleza y eficacia, también es recomendable el kundalini yoga,  respiración ovárica, etc

Medicina tradicional Maya Yucateca. Boletin Antropológico, N 36 año 2013. Universidad de los Andes.

uterinablog

Miranda Gray. Luna Roja los dones del ciclo menstrual.

¿Cómo liberar la energía emocional estancada en la memoria de tu útero?

Liberar la energía emocional estancada en la memoria de tu útero hace parte del trabajo con la sanación femenina y los pactos emocionales que hemos establecido bien con la familia, nuestro entorno y nuestra cultura. Hoy comparto con ustedes algunos puntos extraídos de dicho texto y ampliados desde la forma en la que yo comparto el trabajo de acompañar mujeres a sanar emocionalmente.

A propósito “limpiarlo” no significa asumir que está sucio o impuro, simplemente vamos a este lugar porque el útero es muy importante de resignificar e incorporar a la psique de la mujer.

  1. Si vas a tu útero, a su energía, puedes encontrar información archivada emocionalmente,  como si fuera un pendrive o una caja donde vas guardando y guardando energía, memorias y emociones, y realmente no liberando mucho.
  2. Te sirve realizar un trabajo energético en tu útero, para acceder a tu corazón de mujer. No sólo tenemos un corazón al centro del pecho, que bombea sangre y vida a todos tus órganos, sino que también hay un segundo corazón que es el útero, que también posee la sangre de la vida y libera energía magnética para atraer lo que más deseas y quieres manifestar.
  3. Ver desde adentro tu vientre, te permite también acceder a curar la herida ancestral de lo femenino, y es en todas nosotras que existe esta herida.

Pero como dice RUMI, la herida es el lugar por donde la luz entra, por lo tanto, que ganas de ir hacia esa fisura y permitir que las ramas y musgo, piedresillas que la taparon las dejemos ir para permitir que por esa fisura entre luz.

¿Del útero a la mente?

¿Qué relación tiene la mente con respecto a mi útero?

Nuestra mente se convierte en nuestro cuerpo, cuerpo y la mente son una sola cosa. Ya es sabido desde diversos enfoques que lo que pensamos tiene una enorme influencia sobre nuestra salud. La mente, ideas y emociones afectan nuestra salud física ya que existe siempre un aspecto psicológico en toda enfermedad. La idea principal es que lo que pensamos tiene una enorme influencia sobre nuestra salud. La mente, las ideas y las emociones afectan a nuestras moléculas, a nuestra salud física, mucho más de lo que se creía.

La propuesta es clara, para “limpiar” la energía de nuestro útero debemos trabajar principalmente en la mente (programantes y creencias  y con las emociones).

Limpiar significa dejar espacio, liberar, soltar, dejar ir aquellas creencias , conceptos falsos de ti misma, ideas que te quitan fuerza  personal, defensas que te impiden ser feliz y amorosa, miedos que te paralizan, rabias que te enferman, penas que te amargan, etc.

Entonces la  premisa “la mejor inversión que pueden hacer es invertir más tiempo en si mismas”, es crucial para darte el tiempo de ir hacia adentro, de tener ese tiempo valioso que te llevará a conocerte mucho mejor, saber que es importante para ti y que debes dejar ir.

Toma conciencia de tu útero no solo cuando estés en pareja. Algunas mujeres integran el útero a su conciencia y vida femenina cuando comienzan a tener pareja y se ocupan de no quedar embarazada y recién ahí se dan cuenta de ese órgano. Tienes que comprender que el útero es un espacio donde desplazamos nuestra emociones femeninas, y por ende, encontraremos no solo energía de los hombres con los que hemos tenido alguna relación, sino también emociones, pesares, quejas, dolores que nosotras mismas nos hemos callado, guardado, o incluso  negado que existen.

Cuando una va con el objetivo de limpiar y dejar ir memorias que habitan en la energía de su útero, debes estar clara de que es un trabajo personal y no sólo una tarde taller, y ya está. Tampoco es algo que yo haga por ti, ni que nadie realmente pueda hacer por ti, es un trabajo diario de cambio de creencias. Es  un viaje profundo donde no solo te puedes conectar con tu energía sino también con la energía colectiva de las mujeres y todo lo que hemos vivido en el pasado.

Y teniendo ya integrado que las enfermedades o síntomas tienen su origen en nuestra mente y emociones, primero  es importante entender que las emociones no son sólo unas moléculas físicas del organismo, sino una vibración, una energía que influye sobre el mundo. De hecho, según Pert  las emociones son un puente no sólo entre la mente y el cuerpo, sino también entre el mundo físico y el espiritual.4e7a65fd19754aec6de80d324874ca1b

Así es que todo aquello que tenemos guardado en nuestra mente, en el subconsciente, y que hemos estancado, solapado, negado, no asumido, y mucho más si hay algo que nos molesta, nos enoja, nos causa dolor, o no hemos podido expresar en la materia y ha quedado inconcluso,  en algún momento se va a manifestar en la materia como síntoma, físico o psicológico.

¿Entiendes ahora por qué es importante ir a tu mente para “limpiar” nuestra memoria úterina?, es por esto que les hablo de memoria uterina y que para dejar ir lo que con respecto a nuestra energía femenina nos ha dolido, nos ha costado, nos ha generado sufrimiento pues   es que vamos al útero y su conjunto de canales, ovarios, trompas, glándulas.

Ya saben que el útero capta la energía psíquica, es decir, la energía de los procesos de la vida, como lo expresa  jung Siguiendo con esta idea   la energía psíquica se puede transmitir en el útero de la madre, en el parto, y a lo largo de la vida femenina. Las enseñanzas yogicas lo dicen también.

Para algunas mujeres todo el embarazo es un recuerdo de sus traumas pasados no resueltos. Todo lo interno y externo de la madre afectara al bebé. El estado de la mente que ella tenga, sus pensamientos, situaciones, las palabras dichas, la alimentación que ella coma, el estado mental de la madre se imprimirá en el subconciente del bebé. Es por esto que el principio de transmisión de energía, (linaje de mujer a mujer) es corroborado.

El cómo vivimos, enfrentamos e interiorizamos los procesos de la vida, es también como nos referimos a nosotras mismas como mujeres, con las diferentes fases, ciclos, cambios, muertes y renacimientos por los que pasamos.

La forma en la que ves los procesos de tu vida femenina, proyectará sin duda energía a tu útero, por ser este el órgano de la vida, no solo donde se gesta la vida física, sino donde también proyectamos y desplazamos nuestras emociones. Es por esto que las ideas y creencias que hemos absorbido en determinado momento de la vida, usualmente en la infancia, sobre ser mujer, y habitar este cuerpo femenino, realmente dejará una impronta en tu mente, seas o no consciente de ello.

Recuerda, Liberar la información de nuestro subconsciente es primordial, ese espacio es como un cuarto lleno de basura  que necesita ser limpiado. Es por eso que al tener esta relación de la psique, el subconsciente, el consciente y lo inconsciente con nuestro útero femenino pues nos deja mucho trabajo que hacer.

Alejandra Leon

y si me perdono…..

Aveces, deberíamos simplemente perdonarnos.

Me perdono por dejarme en último lugar infinidad de ve06fdd8943cec4e6df9cb5e0ad490acfcces.

Me perdono por hacerme pedazos para completar a otros.

Me perdono por no tener tiempo para mí.

Me perdono por no hacerme caso y tropezar con el mismo obstáculo una y miles de veces.

Me perdono por poner mi salud como un pendiente y no como una prioridad.

Me perdono por haber hablado de más.

Me perdono por haberme callado.

Me perdono por confundir resignación con tolerancia.

Me perdono por no gastar en mí lo que sin reparo gasto en alguien más que a veces no lo merece.

Me perdono por mentirme.

Me perdono por no verme al espejo más seguido.

Me perdono por no ser más amable conmigo misma.

Me perdono por no tenerme paciencia ni tener constancia.

Me perdono por ser tan ruda cuando se trata de mí.

Me perdono no encajar en un molde.

Me perdono por no permitirme muchas cosas.

Me perdono por no disfrutar de otras tantas.

Me perdono por no valorar los momentos que valen la pena y darme cuenta muy tarde.

Entonces me hablé a mi misma. Debemos de aprender a soltar, a dejar ir, a perdonar, me dije. Debemos hacer frente común contra el mundo que no está en nuestra contra, simplemente es el mundo y la gente es gente, con lo bueno y con lo malo. A veces solo estamos paradas en el camino equivocado con alguien que viene a todo pulmón y nos arrasa sin miramientos. No hay explicaciones ni justificaciones, es así…. sucede.

¿Sabes?, me dije, necesito tu apapacho, tu abrazo, tu complicidad.

Te tengo un trato. Te propongo… Menos reproches y más amor.

Menos revivir el momento y más perdón.

¿Y si me perdono? Ampliamente y de verdad, sin echarme en cara después mi errores, sin pensar en un problema toda la noche, sin sentir un punzada con un recuerdo corrupto cruzándonos la mente.

¿Y si me perdono mis errores y pasado?

Sí, me perdono; me acepto y me corrijo, me acomodo las piezas y hago un reset en mi memoria y en mi corazón…

¡Sí, me perdono!

Por Male Capetillo

Miomas uterinos. Heridas emocionales de una mujer desvalorizada

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El Universo bendice a la mujer con el don de dar la vida a través de uno de los órganos más sagrados: el útero, que desde el plano espiritual y energético recibe el nombre de «vida». En el útero poseemos un importante centro de captación de energía femenina que contiene vida, es vida y genera vida, por eso su nombre no podría ser más adecuado. Es uno de los órganos más importante para la mujer en todos los planos y por ello, también es uno de los más delicados física, emocional, psicológica, energética y espiritualmente, porque en él se manifiestan todas nuestras actitudes equilibradas y desequilibradas como mujer. Con el término «mujer» me refiero al desdoblamiento de la palabra en todos los papeles como hembra mamífera: hija, madre, amante, esposa, etc.

Por ser un órgano tan delicado, la mayoría de las mujeres realizamos todos los cuidados médicos posibles para asegurarnos que todo funciona con normalidad, pero en muchos de los casos, en una de esas revisiones médicas aparecen problemas o señales de alarma que nuestro cuerpo nos está enviando, como los miomas uterinos. Surgiendo un abanico de sentimientos negativos como miedo, inseguridad, incertidumbre y preguntas sin respuestas; entre ellas ¿estaré teniendo todos los cuidados necesarios? ¿Qué he hecho mal para que me aparezca un mioma? La cuestión es que esas no son las preguntas adecuadas para comprender que ha sucedido en nuestro cuerpo para generar un mioma. En realidad, ¿las mujeres cuidamos adecuadamente del útero? ¿Tenemos noción de la importancia que el útero tiene en nuestra vida? ¿Por qué no todas las mujeres sufren este tipo de anomalías en su útero?

En muchos casos la mujer se olvida que el cuerpo humano está formado por energía que compone la materia que nos forma. Materia que tiene una alta composición de agua, que a su vez está relacionada con las emociones. Son estas emociones que nutren y alimentan las células de cada órgano de nuestro cuerpo de forma negativa o positiva. Por eso, el útero no solamente necesita cuidados médicos, sino también emocionales y energéticos, puesto que los sentimientos negativos dañan su energía, estructura celular y en última instancia degeneran la materia, provocando alteraciones en su masa: miomas.

La energía del útero debe estar equilibrada, ya que contiene un centro de energía importante que se desequilibra con facilidad con nuestras actitudes, miedos, inseguridades y recelos. Este centro está conectado a la energía de la diosa que crea y sustenta vida en todos los planos, la energía de la feminidad y de la madre. Esta energía no solo se manifiesta en nuestras capacidades como mujeres mamíferas sino también de crear proyectos, sueños u objetivos de vida; en la capacidad de fertilizar una semilla que con amor, dedicación y empeño dará su fruto.

Pero, ¿qué sucede cuando esa semilla no tiene el alimento adecuado? En muchos de los casos surgen los miomas. El alimento perjudicial para el útero son sentimientos que desvalorizan la energía femenina de creación, maternidad y fertilidad. Clínicamente, sabemos que los miomas son formaciones nodulares que se desarrollan en la pared muscular del útero a partir de una única célula muscular que contiene en su código genético una tendencia para crecer que se transformará en un mioma o tumor benigno.

Dependiendo de su localización reciben diferentes nombres, pero en este caso no es su connotación científica lo que nos importa, ni sus diversos nombres sino ¿qué provoca la aparición de los miomas? ¿Por qué esa célula inicial tiene tendencia a crecer? Médicamente, no saben exactamente cual es la razón por la que aparecen, solo hablan de edades, razas, cuestiones genéticas hereditarias, pero nada en concreto. En cambio, desde la medicina psicosomática y energética es muy simple comprenderlo.

El desarrollo desmesurado de esa primera célula muscular está provocado por un patrón de pensamiento negativo, prolongado durante un largo periodo de tiempo, en muchos casos, incluso hereditario. Pero atención, no es hereditario el mioma, sino el patrón de pensamiento que lleva a que este aparezca.

Existen dos sentimientos principales, que generan el cuadro de aparición de este tumor benigno: desvalorización como mujer y abuso, que se reflejan en todas sus facetas como mujer mamífera. Si la mujer ha vivido en un ambiente en el que su madre, abuela, hermanas, tías o incluso amigas cercanas no tienen una autoestima elevada, la mujer resuena con lo que ha convivido, se alimenta de ello, por eso, posee un porcentaje elevado de posibilidades de heredar un cuadro emocional negativo similar al de las mujeres de su entorno. En este caso un cuadro con dos trazos principales muy agudizados como lo son el sentimiento de desvalorización y abuso, ya que en muchos casos la mujer no tiene noción consciente de que los padece, pero son una pequeña semilla negativa que se ha enraizado en su útero y que alimentan poco a poco un mioma, que también podríamos decir que es un grito desesperado de su útero pidiéndole que cure su feminidad, su energía y capacidades mamíferas, así como el centro energético que genera vida, el propio útero.

Se estima que entre un 40 y 80% de las mujeres en edad reproductiva son portadoras de miomas, afectando sobre todo entre un 20 y un 40% de las mujeres mayores de 30 años. En cambio, son muy raros los casos de miomas antes de la pubertad y después de la menopausia (si existen miomas en esta nueva fase de la mujer, son aquellos que ya portaba, nunca aparecen nuevos). ¿Por qué si están originados por un patrón de pensamiento negativo surgen entre estas edades?

Durante la infancia e inicio de la adolescencia, las niñas alimentan un enorme deseo de crecer, ser mujeres adultas como sus madres para tener una vida libre y formar su propia familia. Por ello observan e imitan actitudes, intentando engañar al tiempo y crecer más rápido; en esta fase de sus vidas, en la mayoría de los casos no existe la presión o preocupación de agradar a alguien, de «estar a la altura», solo de crecer y convertirse en una mujer plena.

Pero el tiempo pasa y llega ese momento, en el cual se da un salto de conciencia y en muchos de los casos surgen las presiones e inseguridades, algunas en el núcleo íntimo o familiar, pero también social. Ya que existe un inconsciente social colectivo femenino en el cual está «estipulado» que la mujer entre los 20 y 35 años, debe casarse, formar familia y tomar las riendas del matriarcado, pero ¿qué sucede cuando las prioridades de la mujer o sus propios ciclos femeninos o kármicos no acompañan el prototipo que el mundo ha establecido para ella?

Lentamente la mujer empieza a sentirse diferente, inferior y desvalorizada, porque el papel principal que la sociedad ha creado para ella como mujer «madre –ama de casa– matriarca de una familia» no están siendo cumplidos. Ahí inicia la semilla para un mioma, que no es más que la manifestación de un conjunto de sentimientos negativos que hieren su centro femenino, el centro que generará la vida de un bebé, preparando así un terreno para recibir un mioma que de forma inconsciente ocupa el mismo lugar que un bebé.c38f09806aa5e80ee0b35ac617664367

Este mioma es el refugio de todos sus sentimientos de desvalorización como mujer, es su nuevo hogar. Resentimiento, miedo, culpa, tristeza, abuso, etc., forman una masa de desvalorización que en su edad fértil se instala en su útero, porque la mujer se siente incapaz de generar o dar vida. En este caso no está relacionado únicamente con engendrar una nueva vida, sino con dar vida y crear aquello que siempre ha querido. De la mano de la desvalorización vienen la sumisión y el abuso, pues, ya que ella no consigue generar nada, deja que su pareja o personas de su ámbito familiar o laborar abusen psico-emocionalmente de ella, siendo la mujer sumisa a su propia desvalorización.

Toda mujer tiene instinto de creación durante la edad fértil, por eso, cuando la mujer entra en una fase menopáusica también cambia su ciclo energético, es momento de seguir recogiendo los frutos de todo aquello que ha sembrado a lo largo de su vida. El mioma es la semilla no el fruto, por eso, difícilmente aparecen en esta nueva etapa de sus vidas.

La mayoría de las mujeres no conocen su propio cuerpo, mucho menos un órgano tan delicado como el útero, que contiene toda su esencia. A través del centro energético del útero, la mujer co-crea, genera vida o destruye su propia vida con la desvalorización de sus capacidades y cualidades como mujer.

Además es importante acrecentar que muchas mujeres no inician su vida sexual como desearían. Pierden la virginidad por el sentimiento de sumisión al miedo de perder a su pareja, a la que creen que aman incondicionalmente. Pero se olvidan que el amor es libre e incondicional, por lo tanto no tendría que estar condicionado por miedo a ser rechazada o juzgada por seguir el ritmo marcado por su feminidad y ritmos biológicos, no por un cuadro de sentimientos negativos. Por ello, muchas veces las mujeres se aventuran a tener relaciones sexuales cuando no se sienten preparadas, creando un trauma y patrón energético de desvalorización y sumisión, que aumenta un terreno uterino fértil para generar un mioma.

En muchos casos los miomas son asintomáticos, sobre todo en aquellos casos en los que la mujer no quiere sentir, ni el placer ni las heridas emocionales que han provocado el mioma. En estos casos, suele aumentar su tamaño (al igual que sus sentimientos negativos), pero no las señales de que el mioma es residente en su útero. Pero en otros caso, los miomas provocan un cuadro de síntomas notables como: periodos menstruales dolorosos y prolongados, sangrados entre los periodos, necesidad de orinar con frecuencia, calambres pélvicos, sensación de presión en la parte baja del abdomen o dolor durante las relaciones sexuales, son algunos de los síntomas más frecuentes que surgen en las mujeres con los traumas más intensos y presentes en su día a día, mujeres muy sensibles y sensitivas, a las que su cuerpo le da señales del dolor que le provocan sus heridas emocionales y le indican que el mioma es sinónimo de necesidad de curar su feminidad.

Estas situaciones son muy comunes en la actualidad ya que la mujer todavía vive sobre una gran presión de la sociedad y del hombre, que en la mayoría de los casos espera que una mujer sea una «súper mujer» encargada de ser esposa, amante, madre, hija, ama de casa y muchas otras connotaciones dependiendo de la cultura y educación. De forma inconsciente, muchas de ellas, quedan estancadas en un patrón de desvalorización, sumisión y pérdida de su verdadera identidad femenina. Identidad que alimenta y equilibra el centro energético de su útero.

El útero y todas sus cualidades femeninas de creación, debe ser cuidado como un órgano de vital importancia para todas las hembras del planeta.

Yolanda castillo

¿Es el útero algo más que un órgano?

0943553e9b415960f3d248ef764f009c Pues sí, el útero es nuestra matriz sagrada y en él habita un enorme potencial energético. Es nuestro cuenco donde nace la vida y el placer, es un reflejo de nuestro corazón femenino. El útero no es sólo un lugar donde nuestros bebes
crecen, es este órgano el que recibe nuestras emociones a lo largo de toda nuestra vida de mujer. En nuestro caso como mujeres, nuestro centro de sensaciones existe justo allí en nuestro bajo vientre, todas desplazamos muchas cosas hacia este espacio y es por esto que en éste centro se generan una serie de problemas que si no logramos sentir y liberar, la energía se estanca. Si pensamos que es el espacio de lo femenino, pues aquí es donde más hacen su
aparición los problemas en la mujer. Los problemas pueden ser generados por temas específicos como una vida insatisfecha o llena de dificultades, preocupaciones en el trabajo o con la pareja, vida sexual insatisfecha, etc. Que muchas veces terminan en síntomas, desde dolor hasta quistes, miomas, o desorden hormonal.
El útero por excelencia recibe, pero también tiene la capacidad de entregar, liberar y soltar, de hecho todo en la naturaleza tiene la capacidad de contraerse y relajarse, de recibir y de entregar, es así la armonía que nos rodea. Sin embargo a la mujer no se le educo sobre el poder que tiene su útero, sobre todo se censuró la capacidad de soltar, se nos inculcó miedo al liberar y relajar, los úteros se enfriaron y dejaron de vibrar, palpitar y moverse, dejaron
las mujeres de abrir sus vaginas para permitir el paso de sus bebes, de hecho la menstruación “que liberamos mes a mes” fue interrumpida con pastillas, tampones, toallas que absorben la sangre. En síntesis el arte de “liberar” se maltrató, incluso las mujeres “libres” que bailaban en torno a una fogata o movían su pelvis libremente las apuntaron con el dedo, y a otras las quemaron por esta libertad, por este acto de soltar. Las mujeres fuertes
y valerosas parecían ser las mujeres que aguantaban. Y a las mujeres con capacidad de decidir se las trató de desobedientes. Con el tiempo comprendí que el útero capta la energía psíquica. La energía psíquica es la
energía de los procesos de la vida, Jung expresa este término y hacía referencia a que la
energía psíquica circula por la psique. La psique, del griego ψυχή, psyché, «al alma
humana», es un concepto procedente de la cosmovisión de la antigua Grecia, que designaba
la fuerza vital de un individuo. La energía psíquica entendida como la energía de los
procesos de la vida se puede transmitir en el útero de la madre.
– A través del linaje femenino: La información se pasa de útero a útero, por la unidad dual
madre-hija. Cada hija trae consigo a su madre, y a todas las madres que existieron antes que
ella. Podemos registrar en la etapa gestacional las impresiones y sentimientos de nuestra
madre, podemos también reconocernos entre las mujeres de nuestro linaje femenino y
encontrar muchas cosas en común, incluso sueños y deseos, hábitos y carácter, pero sobre
todo esto de recibir energía de nuestro linaje se da pues nacimos del útero de una mujer, de
su copa, de su matriz, del lugar donde ella dirige sus emociones, pero donde también sofoca
su sentir, por ende crecer en el vientre de nuestra madre nos conduce necesariamente a
entender y sentir a nuestra línea materna y en algún momento empatizar, aprender y por qué
no, sanar junto a ellas.
– Por medio de la impregnación energética: que es cuando intercambiamos fluidos
como: semen, fluido vaginal. Y de esta manera se activa el detector de las variaciones
físicas o químicas que provienen del interior del individuo con el que compartimos nuestros
fluidos. Cuando intercambiamos fluidos no solo estamos asimilando la información
química, que nos entrega este intercambio, también estamos obteniendo el psiquismo
celular de nuestras parejas. Y en la virtud mal aspectada de muchas mujeres que tendemos a
retener, es que retenemos ese psiquismo celular de la pareja con la que estuvif25288f4c84b98b1c0f361b825c3c428mos
sexualmente en nuestro útero. Yogi Bhajan explicó cómo las experiencias sexuales son
impresas en nuestra aura, y en nuestra mente subconsciente. Cada uno se impregna con una
intensidad diferente. Las mujeres son muy sensitivas y recibidoras de la cualidad penetrante
del hombre.
Cuando un hombre penetra una mujer, el aura de esta mujer quedará impresa durante 7 años
en un orden decreciente a medida que se aleja de la fecha de la penetración. Si te preguntas
¿En que te influye tener impresa la penetración de una pareja en tu aura?
La impregnación funciona así: Recibimos, retenemos, acumulamos información de nuestras
parejas sexuales y la sostenemos en nuestro útero, esto ocurre en cada encuentro sexual,
cobijando esa frecuencia en la que transito nuestro acompañante sexual. En cada encuentro
cuando el semen entra o cuando hay un beso e intercambiamos saliva, estamos
compartiendo material genético, información, energía que en oriente bien se comprende
que estos fluidos son la VIDA, en ellos hay mucha información. No por nada para saber
cómo está tu cuerpo se hacen exámenes a estos fluidos, sea sangre, saliva, flujo vaginal,
semen.
De manera que si vemos al útero como bien dilucidaron los médicos de la antigüedad como
una llave para la comprensión de la psiquis femenina, encontramos entonces que el útero
tiene una vibración y frecuencia tan alta que retiene y recoge información tal como nuestro
cerebro. Lo que viene a hacer notar que lo que aún retenemos en el útero sea nuestro o no,
pasa directamente a afectar nuestro pensar y actuar… de esto que las hormonas se
polarizan, segregamos más testosterona que estrógeno y progesterona, nos masculinizamos,
no sabemos la dirección a tomar, surge mucha duda, nos sentimos incomprendidas,
perdidas en algunos casos y tantas cosas más que muchas no llegamos a entender por qué
entramos en eso y consultamos cientos de terapeutas, y psicólogos para que nos sirvan de
brújula para encontrarnos…y la brújula siempre existió, sólo que está tapada, por energías
que no son nuestras o que hemos ido sofocando y que están demás en nuestro interior, en
nuestro espacio psíquico uterino, esta comprensión nos lleva a descubrir por qué nos hemos
alejado cada vez más de nosotras mismas, de nuestra esencia innata de sanación y
dirección, de nuestra esencia femenina de la fidelidad a nuestra alma.
– Por medio de la Emisión de energía:
La cual necesita proximidad y tiempo; por ejemplo les ha pasado que cuándo se juntan con
su amigas tres o cuatro días (sino menos) en un mismo espacio, ¿comienzan a menstruar
todas juntas? Pues eso se da por la emisión uterina por proximidad entre mujeres y
asiduidad. Es decir este psiqshutterstock_127530407 (2)uismo femenino surge por la proximidad de vibración entre una
y otra mujer. De ahí que en los círculos de mujeres se libera en todas la hormona oxitocina
que es activada por proximidad y está demostrado que la oxitocina mejora la capacidad de
la mujeres (hombres también) de confiar en otras personas, promover la actividad social,
superar el temor a la traición y crear un círculo de confianza y afecto. La cual SANA la
ruptura de la hermandad femenina, comenzamos a confiar en la otra mujer, sea conocida o
desconocida, pues empezamos a emanar, a recordar el origen es decir LA UNIÓN.
De la misma manera que el dormir con un acompañante, pareja, esposo que está
constantemente, enojado, con rabias, mal humorado, etc. (emociones por las que todos
pasamos) pues por emisión nosotras lo sentiremos y no sólo eso, si no que posiblemente
entremos en esa misma frecuencia de energía.
– También tenemos los introyectos: Un introyecto es una idea, una creencia que se
absorbió en determinado momento de la vida, usualmente la infancia. Esta idea tal vez ya
no responde a la situación y necesidades presentes, pero sigue vigente. Usualmente un
introyecto toma forma en una oración con la palabra debes, o deberías. Por ejemplo si
durante tu infancia te decían que “debes ser una mujer fuerte y mantenerte al pie del
cañon”, “que una mujer fuerte es la que lucha”, o que “debieran las mujeres ser obedientes,
ser buenas niñas” etc. pues si estás hoy en tu vida adulta y has pasado por un momento
difícil y no puedes manifestar tu debilidad, no te permites llorar o sentir incluso confiar, o
delegar, te aseguro que si buscasen tus introyectos de mujer, encontrarían frases como las
descritas arriba, creencias que posiblemente sea tiempo de soltarlas para incorporar
creencias que se adapten a tu presente y te fortalezcan y empoderen como persona, como
mujer sagrada. Ahora bien ¿Significa esto que un introyecto es malo? No, sólo que puede
no responder a la necesidad que tiene tu alma en el presente y puedes sentir frustración,
miedo, inseguridad, disconformidad y muchas veces sin saber la causa conscientemente,
incluso algunos síntomas se presentan por introyectos como por ejemplo “ando enferma,
pues ando con mi regla”, “pronto me voy a indisponer”, “ para que voy a ir a esa reunión si
será lo mismo de siempre, me dejarán en lista de espera”, “para que tratar de quedar
embarazada si ya llevo 10 intentos y no pasa nada, mi útero no me funciona” etc, una larga
lista de creencias que se anidaron en nuestra mente femenina, por ende en el útero.
Como pueden ver el útero es más que un órgano encargado de acunar bebes, pues en el
reside una energía que fue digna de investigar por muchos hombres y que hasta hoy sólo
conocen las mujeres que han despertado a esta sensibilidad uterina y logran pues moverse
en el mundo recibiendo información de sus sentidos del vientre donde está la llave a su
psiquis.
Está en nuestras manos el don de sanar nuestro útero, resignificarlo y permitir que entre en
nosotras la energía femenina-comprensiva, compasiva, incluyente, sanadora, sabia y
creadora. Los pensamientos en positivo sobre nuestro útero, cuidarlo sobre todo escucharlo
nos lleva directo a la llave que nos dirige al ALMA FEMENINA, a la sanación personal y
colectiva de esta alma integradora y amorosa.
Siente tu útero como una copa, una copa en la que entra información, y que tú eres la
encargada de alquimizar la información, entregando tu sangre menstrual a la tierra,
permitiendo con éste acto psicomágico que tu linaje se libere de ataduras establecidas,
generación tras generación y así también honrar al hombre que visitó este espacio
sagrado… convocando que tu útero sea prístino y vivas solo tú en él, y ya no más en
función de otro. “Al sanar nuestros cuerpos físicos, sanamos nuestras mentes y
pensamientos de falsas cre03f4af35c59fb97b85e7c171726f8b0fencias, los liberamos de ese desequilibrio para tocar nuestra
más profunda esencia que sólo alcanzamos a través de las emociones, del sentir. De ésta
manera, dejaremos de “responsabilizar al otro” para empezar a crear nuestras vidas en
esa interna y verdadera realidad que es el equilibrio mismo entre nuestro pensar y nuestro
sentir.” Ana Silvia Serrano.
Es tu turno de elevar tu energía, es tu turno de vivir en la diosa. Es tu turno de vivir en la
humildad de reconocernos mujeres empoderadas, no porque seamos más que los hombres,
ni más que la hermana que está al lado, esto es por ti y por todas tus compañeras, es por las
futuras generaciones de hombres y mujeres, es también por tu presente.
En el próximo artículo te comparto las herramientas que pueden ayudar a resignificar tu
útero, conocer y liberar la energía de este espacio sagrado.

Síndrome de ovarios poliquísticos: 6 pasos para sanar

 

 

Remedios-caseros-para-la-fertilidad-femenina-1Susun Weed, en su libro “Down There: Sexual and Reproductive Health The Wise Woman Way” (de momento solo disponible en ingles), habla de las diversas maneras en las que podemos mantener nuestra salud sexual y reproductiva desde una visión holística, y propone una serie de pasos para ayudarnos a restaurar la salud cuando hay enfermedad en la zona pélvica. En cada caso, da información y recursos específicos para tratar diversas afecciones en relación a nuestra vagina, cuello del útero, matriz, ovarios, vejiga… con ejemplos y tratamientos específicos para cada uno de los seis pasos. También hay una sección dedicada a los órganos sexuales masculinos.

Este artículo es un resumen de los pasos que ella propone, con ejemplos generales en paréntesis para tener una idea de su visión.

Paso 0: No hacer nada. Medicina de la serenidad. (Dormir, meditar, desenchufar el reloj o el teléfono, no mirar el email)

Un paso fundamental e invisible. Escucha la voz de la Mujer Sabia dentro de ti.

Paso 1. Recoge información.

-Al síndrome de ovarios poliquísticos se lo conoce también como oligonovulación crónica y formalmente se lo llama síndrome de Stein-Leventhal.

-Este síndrome afecta al 5-10 por ciento de las mujeres en edad reproductiva de EEUU- unos cinco millones de mujeres al comienzo del siglo XX.

-Las mujeres con este síndrome presentan diversos síntomas: la subida repentina de peso, el vello facial y las reglas irregulares son los clásicos. Pero el pelo corporal, la caspa, la calvicie, la apnea de sueño, la ronquera, el acné, el dolor pélvico, la infertilidad, la presión alta, el colesterol alto, la resistencia a la insulina, y numerosos quistes en los ovarios son también frecuentes. La severidad de los síntomas varía de una mujer a otra. No todas las mujeres tienen todos los síntomas. Aproximadamente un tercio presenta síntomas severos.

-Las mujeres con ovarios poliquísticos producen el doble de testosterona que otras mujeres, así es que la diagnosis depende de un examen de sangre.

-Las mujeres con ovarios poliquísticos son con frecuencia resistentes a la insulina. Hasta el 40 por ciento de las mujeres con ovarios poliquísticos desarrollan resistencia a la insulina a los cuarenta años.

-Las causas del síndrome son desconocidas hasta el momento. Puede haber un componente genético. Hay una teoría que ve la base en posibles anomalías del hipotálamo, que hacen que este dé órdenes a los ovarios de producir mucha testosterona. Otra teoría ve la causa en una malformación del ovario. Aún hay otra para la que el síndrome de ovarios poliquísticos es un efecto de la resistencia a la insulina y no al revés. Según el experto en insulina Gerald Reaven MD, la demasiada insulina puede hacer que los ovarios produzcan un exceso de testosterona.

-El síndrome de ovarios poliquísticos aumenta el riesgo de diabetes, cáncer de endometrio y enfermedades cardiacas. Las mujeres con ovarios poliquísticos padecen más obstrucciones de las arterias coronarias y calcificaciones que otras mujeres.

Paso 2. Reúne fuerzas.

-Aunque los dos sexos tienen ambas hormonas, el estrógeno caracteriza a la mujer y la testosterona al hombre. Según esta regla simple, si las mujeres tienen mucha testosterona, podríamos decir que están masculinizadas, un problema común de nuestras culturas modernas. Busca en ti a la mujer sabia.

-El remedio homeopático silicea alivia los quistes crónicos.

-Afirmaciones para la mujer con ovaries poliquísticos:

-Me entrego a la dulzura de la vida.

-Rompo mis barreras y me aventuro a todo.

-Muestro mi sabiduría interior para el bien de todos.

Paso 3. Nutre y tonifica.

-El ejercicio moderado y regular favorece el uso sabio de las hormonas y la glucosa, que lleva a menos depresiones, menos cánceres de pecho y reproductores, menos ataques de corazón, mayor presión arterial, menos diabetes, y reducción de los síntomas de los ovarios poliquísticos.

-Las hormonas son tipos de grasas especializadas. Cuando hay problemas hormonales, siempre pregunto por las grasas de la dieta. Los ácidos de grasas esenciales son especialmente importantes en la salud reproductora. Para aumentar los aceites grasos Omega 3 y disminuir los omega 6, tomo abundante aceite de oliva, mantequilla, leche entera, nueces tostadas y pescado graso. A las mujeres con ovarios poliquísticos les va mejor una dieta de grasas y granos enteros.

-Evita productos que contengan grasas trans. Las grasas trans interfieren con las señales hormonales en todo el cuerpo, según la química de lípidos Sally Fallon. También, dice, los conservantes y otras “excitoxinas” en comidas procesadas alteran el funcionamiento del hipotálamo y distorsionan los mensajes hormonales.

-Una dieta que incluya yogur y salmón, pero ningún otro producto animal, puede reducir la necesidad de drogas en muchos diabéticos. Pero no sustituyas la leche por la soja.

-La doctora Mary Enig, nutricionista, dice que el síndrome de ovarios poliquísticos está fuertemente vinculado al consumo de soja, especialmente en mujeres a las que se les alimentó con formulas de soja de bebés. La doctora Naomi Baumslag, nutricionista, presidenta de la Women’s International Public Health Network, nos recuerda que “La cantidad de fitoestrógenos en la formula de soja [y los productos de soja] puede variar hasta en diez veces …la soja que se usa hoy…tiene más isoflavonas…”

Paso 4. Estimular/sedar.utero1-600x400

-La tintura de Sauzgatillo (vitex agnus-castus) tiene un fuerte efecto sobre todo el sistema hormonal. Es especialmente de ayuda para mujeres con dificultades para concebir, ya que su uso regular propicia la ovulación. La dosis es un gotero.

-Es mejor que hagas tu propia tintura, ya que la tomarás tres veces al día de uno a tres años. Llena un tercio de un bote de un litro con bayas secas de sauzgatillo (o la jarra entera con bayas secas, si tienes acceso a ellas). Llena el bote hasta el borde de vodka 100 proof, tápalo bien y ponle una etiqueta. Tu tintura estará lista en seis semanas, aunque a mí me gusta esperar más -un año no es mucho- si tengo tiempo.

-La serenoa (serenoa repens) tiene un efecto modulador del andrógeno, según los herbolarios David Winston and Karta Kahlsa, lo cual la convierte en la aliada perfecta de las mujeres con ovarios poliquísticos. La tintura de serenoa en dosis altas (4 ó 6 goteros al día, o más) puede reducir el crecimiento del pelo, revertir el aumento de peso, eliminar el acné e incluso estimular la ovulación. David Winston combina sauzgatillo con serenoa y diente de león para obtener resultados óptimos.

-A las mujeres con ovarios poliquísticos, Terry Willard les ofrece tintura de raíces curativas de la mujer (32 gotas de 2 a 4 veces al día): 3 partes (12 gotas) de dong quai (Angelica sinensis), 2 partes (8 gotas) de peonia china (Paeonia lacti-flora), 1 parte (4 gotas) de unicornio falso (Chamaelirium luteum), 1 parte (4 gotas) de cohosh negro (Cimicifuga racemosa), y una parte (4 gotas) de ñame silvestre (dioscorea vellosa).

 

Paso 5a. Usa suplementos.

Las mujeres con ovarios poliquísticos suelen estar bajas en vitamina A. El aceite de hígado de bacalao es una forma segura de suplementar, si hay necesidad de ello. Pero mejor que esto es comer más verduras verdes, rojas y naranjas cocinadas.

 

Paso 5b. Usa drogas.

-En vez de drogas para la fertilidad, prueba con la tintura de sauzgatillo. Un gotero varias veces al día hasta tres años puede inducir a la ovulación.

-El noventa por ciento de las mujeres que tomaron Metformin (glucophage) oralmente ovularon. (Algunas tomaron Clomid también). Metmorfin ayuda a ovular, aumenta la posibilidad de quedarse embarazada, y ayuda a mitigar el peso.

-Los anticonceptivos orales (las píldoras anticonceptivas), la progesterona por prescripción y/o la espironolactona se pueden usar para bloquear la acción de los andrógenos. Estas drogas pueden aliviar los síntomas y ayudar a disminuir los riesgos de hiperplasia endometrial y cáncer

-Los aceites esenciales de salvia (10 gotas), hinojo (10 gotas), geranio (7 gotas) y rosa (3 gotas), diluidos en dos cucharadas de aceite de oliva –frotando un poco en la barriga- pueden aliviar el dolor del síndrome de ovarios poliquísticos. Los aceites esenciales son una fuerte medicina. Empieza con dosis pequeñas y juzga sobre tu habilidad 6a8dcb950e49c0a35821648e0b601e48para absorber sus energías concentradas antes de usarlos en dosis más grandes o por largos periodos de tiempo.

 

Paso 6. Romper y entrar.

“Lo recuerdo claramente, como si fuera ayer. A lo largo de mi entrenamiento médico me decían que al practicar una hisperectomía por cualquier razón a cualquier mujer de cuarenta años o más, era mi responsabilidad el persuadirla de que le quitaran los ovarios…”.

La cirugía exploratoria no es simple, ni segura, ni está libre de dolor, ni es no-invasiva. Piénsatelo bien, vuélvelo a pensar y piénsatelo otra vez antes de aceptarla. Cada año en EE.UU se hacen medio millón de histerectomías y oophorectomías, el 90 por cien de las cuales son electivas, es decir, no requeridas médicamente.

Susun Weed.

La sangre Menstrual

La Sangre es la sabia universal que contiene la memoria de eso que somos. La mujer es el reflejo de la Madre Tierra, pues nuestro universo es creado dentro del útero de la Madre Tierra y nosotras nos conectamos con la tierra desde nuestro artemenstrual2útero. Somos Entidades encarnadas bajo los múltiples arquetipos de la Diosa. En las culturas primitivas se veneraba la sangre menstrual como resultado de la energía de la Tierra manifestada en este plano.

Con el nacimiento de las primeras religiones ese poder femenino, fue sustituido por el derramamiento de sangre procedente de las batallas o guerras entre los pueblos. En la edad media “la menstruación” fue un símbolo de brujería y tabú. En algunas culturas indígenas se consideraba que la adolescente al recibir su primera regla era poseída por los malos espíritus, así recibía una iniciación donde era apaleada hasta que los espíritus se marchaban. Otras culturas sin embargo, consideraban la regla como la primera conexión con la Pacha Mama, así las muchachas, llegado el día, se embadurnaban de barro como símbolo de su primera conexión con Gaia.
Durante la inquisición la mujer fue cruelmente perseguida. En este tiempo relacionaban a la doncella menstrual con el diablo. A los hombres les estaba prohibido tocar a la menstruante. La menstruación termino convirtiéndose en el síntoma de una enfermedad desconocida. La tradición popular tilda a la menstruante en esos días como enferma o “mala”.
No son una novedad los síntomas relacionados con la menstruación. El
“Síndroartemenstrual8me Premenstrual”, se manifiesta con una serie de síntomas físicos y de conducta. El dolor menstrual es una realidad nuestros días y en el mercado existen toda clase de medicamentos a tal efecto. Estos síntomas son el resultado de una creación de la consciencia colectiva que ha sido proyectada sobre las mujeres a lo largo de la historia.
A nivel emocional los cambios de actitud son muy latentes, y hasta que la mujer no comprende sus ciclos no estará habilitada a vivir sus procesos menstruales en comunión con su naturaleza femenina.
Todo esto es debido a una falta de comprensión de lo que realmente esto simboliza.
Cada mujer desde la pubertad hasta su madurez vive procesos de contracción y expansión cada 28 días. Estos 28 días coinciden con los ciclos lunares. Cada ciclo lunar esta asociado a un arquetipo dentro del ciclo de la creación. Así la luna llena representaría el ovario fecundo o el ovario no fecundo, que es devuelto a la tierra. La semilla de vida es retornada en forma de sangre o en la manifestación de un nuevo ser.
La mujer convive con 4 arquetipos distintos dentro de si misma, cuatro visiones distintas del mundo. Así podemos entender porque la ley del cambio opera dentro de nosotras de forma vertiginosa. Somos Diosas en acción. Entender nuestras fases menstruales en relación con las fases lunares nos abre una puerta al entendimiento universal de nuestra presencia en la tierra.
Cuando estamos con nuestra regla tenemos una conexión directa con el creador y con la Madre Tierra. Esta fase correspondería a lo que es la Luna llena que esta directamente relacionada con el arquetipo de la Sacerdotisa del tarot. La sacerdotisa representa la conexión con el cielo y la tierra, manifestando dicha unión desde la naturaleza mas intima con el creador. Es el tiempo de mayor conexión. Por eso en ceremonias las mujeres que están en este ciclo lunar deben ejercer de sacerdotisas pues sostienen ambos planos (cielo y tierra) desde su útero. En este tiempo manifestamos nuestro poder de co-creación en comunión con la naturaleza.
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Cuando la luna esta menguante entra en la fase de la Mujer Sabia, en este tiempo atravesamos estados de aislamiento para poder hacer aflorar el inconsciente. Es el tiempo de la visión interior. Estos son los días en los que no nos apetece hablar ni ver a nadie, esto es debido a que a un nivel inconsciente sentimos la perdida de esta sangre como una posibilidad perdida de haber creado una nueva vida. A nivel físico experimentamos una perdida de minerales, a un nivel inconsciente experimentamos la bajada a nuestro infra-mundo donde nos enfrentamos con nuestra sombra, permitiendo que aflore purificándose para dar la bienvenida al nuevo ciclo.
La luna nueva nos trae la energía de la Madre, en este tiempo es donde plantamos la semilla de los planes futuros. Es donde nutrimos estos planes para que se den de acuerdo con las leyes del creador. La reserva, el mimo y cuidado con el que nutrimos nuestros asuntos es de vital importancia durante este ciclo.
La Luna Creciente nos conecta con la energía de la Chamana, aquí sentimos la fuerza creadora, creciendo en el útero, una nueva posibilidad de engendrar una nueva vSin-título-13221ida. En este tiempo nos sentimos mas seductoras y nuestra energía se manifiesta con la fuerza de pura vida.
La causa de que la Regla haya sido un tema tabú hasta nuestros días no es otra que la de permanecer desconectadas de la Madre Tierra, desconectadas de nuestra naturaleza. Conectarnos con nuestra LUNA ROJA es volver a recuperar nuestra condición natural. Nuestra sangre tiene toda la información genética de nuestros ancestros. Somos el ultimo eslabón de esa cadena. Como mujeres además tenemos la conexión directa con el planeta Gaia. Establecer esa conexión es despertar a una consciencia mas universal.
Nuestra sangre es portadora de pura vida, su poder sanador es ilimitado. Ofrendarla a la tierra nos conecta con las memorias ancestrales del planeta, permitiendo que afloren en nosotros cualidades y capacidades que permanecían dormidas dentro de nosotras. Es conectarnos con la Madre con todo su potencial de vida. Cuando desechamos nuestra sangre a la basura estamos conectándonos con los desechos artificiales creados por el hombre. Cada mes ofrendarle a la Madre Tierra tu sangre, ella te devolverá tu ofrenda con creces. Esa relación con la madre es intima. Recoge tu sangre cada mes y busca un lugar en la naturaleza que tu sientas. Al principio puedes pedir ayuda para que los desechos energéticos que hay en tu sangre sean transmutados por la tierra. Cuando hacemos esto la Madre Tierra transmuta los bloqueos energéticos que estén afectándonos.
A través de una alimentación adecuada (basada en el consumo de grano integral) tu sangre se convierte en un reclamo de unidad con la madre que ella reconocerá, aumentando así el proceso de sanción del planeta. Cuando un mujer abre su consciencia la actitud de esta afecta a la consciencia femenina de todo el planeta.
Cuando entregamos nuestra sangre en un lugar concreto tomamos la energía de ese lugar, creando así una red de vida a lo largo y ancho del planeta

LA IMPORTANCIA DE LA MADRE INTERNA: EL DUELO POR LO IMPERFECTO, EL ENCUENTRO CON LO INCONDICIONAL.

Si pensamos en nuestro desarrollo personal, la relación con nuestra madre sirve como patrón para la relación con nosotras mismas.

Como hijas, absorbimos de nuestra madre información sobre lo que sentía hacía ella misma, lo que sentía hacia nosotras, y lo que sentía hacia el mundo.

Aprendimos a tratarnos de la misma manera que nuestra madre se trató a ella misma.

Nuestra tarea como mujeres conscientes radica en transformar la madre interna dentro de nuestra psique creada a partir de nuestra madre biológica con sus limitaciones humanas en la madre que siempre necesitábamos y queríamos.

Podemos convertirnos en la madre que siempre queríamos –hacia nosotras mismas.

De esta manera, somos capaces de aceptar las limitaciones de nuestra madre externa, porque nuestra madre interna se convierte en la madre primaria con la que podemos contar, de formas en que quizás nunca hemos podido contar con nuestra madre externa.

Nuestra madre solo podía amarnos de la manera que podía amarse a ella misma.

En un momento dado, debemos enfrentar el hecho de que nuestra madre no pudo y no va a poder satisfacer nuestras necesidades de la manera que necesitábamos y queríamos. Esto significa pasar por un proceso de duelo. Un duelo por la forma en que tuvimos de compensar y sufrir la herida materna.

En el proceso de duelo, tenemos la oportunidad de darnos cuenta del hecho de que si nos sentimos amadas o abandonadas no fue por nuestra culpa. Sólo entonces podemos abandonar la lucha para demostrar nuestra valía en el mundo. En el proceso de duelo, también podemos tener compasión por nuestra madre y la carga que llevaba.

Al sanar tu madre interna, transformas tu vida más allá de lo que puedas imaginar.

Al confrontar este dolor, podemos darnos cuenta de que lo que pensábamos que era nuestro dolor es en realidad parte del dolor de nuestra madre que nosotras hemos llevado por amor. Ahora podemos elegir dejar esta carga. De esta manera, en lugar de atenuar nuestro sentimiento de culpa, podremos sentir la confianza en nuestros cuerpos y en nuestros corazones para así desarrollar un sentido de auténtica plenitud y amor propio.

Al convertirnos en la madre “suficientemente buena” para nosotras mismas, nos liberamos no sólo a nosotras mismas, sino también a todos aquellos que conforman nuestra vida.

Es un reto reconocer ante nosotras de que manera no fuimos amadas en nuestra relación con nuestra madre. Al recordar y ver lo cargada y abrumada que estaba pudimos pensar que éramos la fuente de su dolor. Esta “hija culpable” puede mantenernos estancadas. Una forma de liberar nuestra culpa es reconociendo la inocencia y legitimidad de nuestras necesidades infantiles. Es una forma de liberarnos de la vergüenza y bautizarnos a nosotras mismas en nuestra bondad y divinidad.

Una vez hemos atravesado el duelo por nosotras mismas, entonces podemos comenzar el duelo por nuestras madres y por todas las mujeres.

El duelo nos repone y nos fortalece.

Como mujeres, podemos sanar y darnos lo que nuestras madres no nos podían dar. Podemos convertirnos en nuestra propia fuente. El “dolor corporal” del colectivo femenino es sanado una a una. Y a medida que el dolor corporal femenino se cura, lo mismo ocurre con el dolor de la comunidad humana. Nuestra propia sanación no es sólo un regalo para nosotras mismas, también lo es para el mundo.

La herida de la madre es una gran oportunidad.

Conforme nos permitimos contactar con lo que se siente como un hambre antigua, inagotable para una madre inagotable, nos damos a luz a nosotras mismas en nuestra verdadera identidad – la matriz de luz- una fuente inagotable, desbordante de amor y abundancia que no depende de las circunstancias o condiciones. Entonces podemos vivir al servicio de lo que realmente somos- el amor mismo.

Bethany Webster 

Amar a la Niña Mágica Interior

“Cuidar a tu  niña interior tiene unos resultados sorprendentes y poderosos. Hazlo y tu niña se cura “~ Martha Beck

Hay algo tan prístino en nuestra esencia…18_nina-interior-x

La niña que fuimos no es sólo una parte de nuestra historia,  es una energía vital que vive dentro de nosotras en este momento. Nuestra niña interior es parte de nuestro auténtico yo, el yo que era antes de tener que usar máscaras y asumir un falso yo, hasta cierto punto, con el fin de sobrevivir en nuestras familias y en nuestras culturas. Cuando nos preocupamos por nuestra  niña interior, empezamos a recuperar nuestra verdadera esencia. Empezamos a restaurar el sentido de la bondad y la dignidad de esas cosas que tuvimos  que poner en la sombra.

 

Dar la bienvenida de nuevo a esas partes de nosotras mismas que tuvimos que rechazar es increíblemente liberador!

Podemos dar la bienvenida a las partes rechazadas y abrazarnos de nuevo y actuar de nuevas maneras que demuestren a nuestra niña interior que el pasado ya pasó y que ahora es seguro ser completamente tú misma.

 

Ejemplos de acciones que sanan y liberan:

  • Establecer límites  que  previamente fueron prohibidos.
  • Usar tu  voz para decir tu verdad cuando esto causó  rechazado en el pasado.
  • Darte tiempo para jugar o no hacer nada cuando  te enseñaron que tu valor sólo    viene de trabajar

 

Tenemos que ser rebeldes para sanar.

La curación requiere que tengamos el coraje de deshacer los patrones disfuncionales que se instalaron a temprana edad. Es un viaje largo y puede ser muy difícil, pero vale mucho la pena. En última instancia, se amplía nuestra capacidad de alcanzar niveles más altos de alegría, placer,  creatividad y  conexión.

Transformar las primeras creencias que nos han mantenido atascadas

Una niña  limita las capacidades cognitivas y se vive a sí misma como la fuente de las deficiencias de los padres. Las creencias inconscientes que se formaron cuando éramos niñas todavía pueden estar operando en nosotras como adultas causando problemas en nuestras vidas.

Ejemplos de conclusiones inconscientes que podemos haber adoptado cuando éramos  niñas frente a la disfunción familiar o abuso:

  • “Me siento mal.”
  • “Hay algo malo en mí.”
  • “Si yo fuera realmente buena y digna de ser amada, entonces mamá o papá  no me rechazarían / golpearían / abandonarían”.

Estas creencias inconscientes pueden causar disonancia cognitiva cuando, como adultos, buscamos hacer cambios importantes, como seguir nuestra pasión, encontrar una pareja o comenzar una nueva carrera. Por ejemplo, si tenemos una creencia inconsciente de que somos malas, podemos tener dificultades para comprometernos con nuestra alma gemela o embarcarnos en nuestro sueño de autoempleo. La disonancia cognitiva surge por el conflicto de creencias.

Ejemplos de pensamientos inconscientes que causan auto-sabotaje:

  • Cosas maravillosas  no suceden a la gente mala.
  • Yo no merezco ser tan feliz.
  • Es  poco familiar y extraño para mí estar tan contenta, tal vez no estoy segura.

 

Tenemos que reconocer y lamentar la pérdida de haber tenido que crear una división interna con el fin de ser aceptado por nuestras familias. Desmontar la creencia en nuestra “maldad” nos obliga a llorar  la separación con nuestro verdadero ser. Este es un poderoso paso en la dirección de crear  seguridad para nuestra niña interior donde antes era imposible crecer.

Cuando somos capaces de ver y honrar nuestra inocencia, también podemos hacerlo por los demás y todas las formas de vida. Todo está conectado. La inocencia que vive en nosotras vive en toda la vida.

Podemos encontrar un amor  interno que no tiene límites.

En nuestra cultura, parece que las niñas son recompensadas ​​por Dejar de ser niñas lo antes posible, y no son aceptadas con  facilidad las diferentes etapas por las que pasan en su infancia. Debido a esto, muchas de nosotras crecimos con el miedo de ser castigadas o abandonadas por el simple hecho de tener necesidades. Muchas de nosotras aprendimos a odiar  nuestras necesidades y a odiarnos a nosotras mismas por tener necesidades. La necesidad de comer, la necesidad de ser llevadas aupa, la necesidad de ser vistas, la necesidad de ser escuchadas, la necesidad de ser comprendidas, etc Podemos estar acarreando este auto-desprecio en nuestro interior que nos  mantiene atascadas.

Sentía agudamente cuando era una niña que mi madre experimentaba mis necesidades como un asalto. Debido a su propia herida mis necesidades la abrumaban y reaccionaba alejándose y con  ira. Recuerdo una experiencia muy fuerte durante mi proceso de curación en el que sentí la desesperación existencial de la primera infancia. Me di cuenta de que no importaba lo mucho que lo intentara, no podía hacer que  mis necesidades fuesen cubiertas.  En consecuencia, no podía hacer que mi madre me quisiera en la forma que yo necesitaba.

Como adulta, fue una revelación ver que en mi interior yo he estado cargando un remoto y primario deseo de sofocar mi ser con el fin de ser amada. Ver esto me permitió afligirme y me dejó una profunda compasión,  auto-empatía y  alivio físico que impregnó mi ser.

Esto explica el patrón persistente de tener que ser pequeña, obediente y apocada. Era la única forma de recibir amor.

Tuve la oportunidad de decirle a mi niña interior: “Por supuesto,¡ te puedes sentir así!, ¡Tiene mucho sentido! “Tuve la Recuerda-acoge-y-sana-tu-niño-interior-3oportunidad de sentir la  compasión y tener la comprensión de por qué fue tan aterrador para mí coger mi espacio, pedir que mis necesidades se cubrieran  y ser totalmente yo misma sin miedo. Fue como una pieza de un gran rompecabezas que se deslizó en su lugar. Esta mirada amplia y compasiva  permitió que el patrón finalmente empezara a disolverse porque la creencia inconsciente que lo mantenía en su lugar fue claramente reconocida como no válida.

Podemos llenar los vacíos de amor que nos perdimos cuando éramos niña

A medida que trabajamos con la niña interior, se restaura la vitalidad y la seguridad interior. 

Todas necesitamos sentirnos adoradas, acariciadas, confortadas, nutridas y honradas por la persona única que somos. Cuando ayudamos a nuestra niña interior a sentir  estos sentimientos, nueva energía y vitalidad entra en cada área de nuestras vidas porque estamos liberando la vergüenza y ungiéndonos a nosotras mismas de bondad y bendición. Esto nos da una nueva confianza, despreocupación y alegría.

Nuestra niña interior comienza a sentirse lo suficientemente segura para ser ella misma:

  • Se divierte (incluso en situaciones mundanas)
  • Está presente en el momento.
  • Expresa sentimientos abiertamente.
  • Abre su corazón y es generosa con las demás.
  • Tiene una actitud  juguetona.
  • Es entusiasta y llena de energía.
  • Tiene un sentimiento de vitalidad y de conexión con su cuerpo.
  • Siente los sentimientos difíciles y permite que se disuelvan naturalmente.

 

Crear  un ambiente interior seguro para que su niña interior prospere.

Crear  un vínculo interno con el propósito de dialogar con nuestra niña interior regularmente. Dependiendo del nivel de trauma que tuvimos cuando éramos niñas, su niña interior puede ser reacia a confiar en ti al principio, y puede tomar un tiempo para que se abra a ti. Pero sé persistente y te sorprenderás de los resultados. Aunque sólo sea un poco de diálogo cada día tendrás resultados en forma de energía física, emociones positivas y  bienestar general.

 

 Ejemplos de afirmaciones que puedes decir a tu niña interior: 

  • ¡Eres completamente buena y maravillosa!
  • Eres adorable y especial.
  • Estás a salvo.
  • Te respeto.
  • ¡Estoy tan orgullosa de ti!
  • ¡Estoy tan feliz de que estés aquí!
  • ¡Puedes hacerlo!
  • Estoy aquí para ti siempre que me necesites.
  • Está bien tener necesidades.¡ Me encanta llenar tus necesidades!fox
  • ¡Me encanta cuidar de ti!
  • Está bien cometer errores.
  • Todos tus sentimientos están bien.
  • Puedes apoyarte en mí.
  • No hay nada que puedas decir o hacer que haría que no te quisiera.

Ejemplos de preguntas para hacerle a tu niña interior: 

  •  ¿Cómo te sientes hoy?
  • ¿Qué necesitas de mí en este momento?
  • ¿Qué puedo hacer por ti en este momento?
  • Tengo la sensación de que  estás  sintiendo ______, ¿Quieres hablar de ello?
  • ¿Qué te gustaría hacer ahora?

 

Escucha  lo que tiene que decirte y siente el cambio de energía en tu cuerpo y en tus emociones. Pinta, dibuja, escribe un diario, escribe cartas,  dialoga con una silla, recupera tus viejos  juguetes favoritos. Diviértete con el proceso. Estás creando un santuario dentro de ti donde todo está bien,7463b618de837250733cefb0b30e64eb no importa lo que pase.  Un santuario donde es seguro  ser una  niña, donde es seguro tener sentimientos, donde es seguro estar confundida y desaliñada, donde es seguro  jugar y divertirse!

 

Descubrir y encarnar tu bondad indestructible

Tuve esta foto de un zorro (arriba) en mi escritorio y recuerdo un día, que me puse a mirarla y sentí el impulso de llorar. Presintiendo algo potente bajo la superficie, me senté con la foto y me permití sentir lo que surgía. Mientras miraba a los ojos de la zorra, sentía que era  inocencia y pura presencia. Empecé a llorar y me di cuenta que estaba llorando por la inocencia y pura presencia de mi propia niña interior. Al llorar aumenté mi conciencia. Me di cuenta de que la inocencia y la pureza no habían sido destruidas por el trauma temprano, estaban en realidad presentes en mí en ese momento. De hecho, esa inocencia y presencia no pueden ser totalmente destruidas ni estar totalmente separadas de mí, porque esa inocencia y pureza son la verdadera esencia de mi ser y parte de mi conexión con la vida misma.

 

Amar a nuestra niña interior nos da acceso a nuestra esencia, nuestra verdad y nuestra vitalidad de una manera que ninguna otra cosa puede hacerlo.

El vínculo indestructible que creamos entre nuestra parte adulta y nuestra niña interior sustituye a los déficits de nuestra primera infancia con los nutrientes emocionales que crean la fuerza necesaria para vivir como el ser auténtico, pleno y feliz que somos. Se trata de un proceso de construcción de unos nuevos fundamentos  para apoyar a la inmensidad de lo que realmente eres.

Bethany Webster 2014

SOMOS CICLICAS

Este texto nos recuerda algo esencial que ya sabemos, que es evidente… pero que sin embargo queremo83ba63a4fd88d3c45a45e80ee4fd5592s repetir, recordar y transmitir…

“Somos seres cíclicos. No somos máquinas, somos seres naturales con ciclos de sueño, ciclos menstruales, ciclos vitales. Ciclos. Las mujeres estamos en mayor sintonía con los ritmos de la naturaleza ya que el funcionamiento sexual de nuestro cuerpo es cíclico. Una vez al mes sangramos, a veces al unísono con otras mujeres con las que estamos conectadas, un arte que se había perdido y que estamos recuperando.

Nuestros ciclos menstruales pueden ser desordenados, desagradables, pero también creadores de vida y cósmicos. Sangramos al ritmo de la luna. Nuestra sangre tiene un gran poder. Desde tiempos ancestrales, el sangrado del útero de las mujeres se consideraba sagrado, poderoso, mágico… Hasta que el poder y la sabiduría del cuerpo, de la mujer, de la naturaleza fue desacralizado.

Menstruar implica en cierto modo una pérdida, esencial para la regeneración. Es un proceso de auto-renovación.  En las culturas antiguas se honraba el período menstrual, y aún se honra en algunas comunidades tribales en las que las mujeres se juntan para cuidarse durante esta fase del ciclo. En nuestra acelerada cultura occidental, las mujeres tenemos que trabajar al mismo ritmo y velocidad que los hombres, que no tienen este mecanismo natural de regeneración vital. La necesidad de descanso de las mujeres durante nuestro ciclo no implica debilidad, es una señal de sabiduría. El exceso de velocidad, sin pausas para el descanso, puede conducir a experiencias vitales muy superficiales y provocar un gran agotamiento.

Necesitamos rituales, ceremonias, ritos de paso que honren nuestras transiciones vitales y nuestros procesos a medida que crecemos y nos desarrollamos.

Es el mome4d3e8f68f23ecdf73f64a1324bfadf3cnto de honrar y celebrar nuestro útero, nuestro bello poder shakti (femenino). Hay tradiciones que veneran el poder femenino. Tenemos mucho que aprender y que recordar de nuestro propio proceso de sanación. Para reconectar con el poder de nuestra sangre, necesitamos transformar nuestra mirada hacia ella.”

Palabras de Marjory Mejia